Jul 23, 2019
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Muchos de los millones de inmigrantes indocumentados que viven actualmente en los Estados Unidos son personas trabajadoras que simplemente buscan darle una mejor vida a sus familias. A pesar de eso, enfrentan a diario la amenaza de la deportación, una carga que se vuelve aún más pesada por el miedo a separarse de sus seres queridos, incluidos hijos que son ciudadanos estadounidenses.

Aunque es difícil pensar en cómo sobrevivir si te deportan a tu país de origen, una de las mayores preocupaciones es no saber si la familia que dejas atrás estará protegida económicamente. Por eso, siempre es mejor tener un plan de sucesión patrimonial establecido con anticipación.

A continuación, te presentamos algunas opciones disponibles si eres una de las millones de personas que vive con este temor:

Poder Notarial

La opción más sencilla de planificación patrimonial es otorgar un poder notarial a un ciudadano estadounidense. De manera similar a un testamento en vida, el otorgante puede especificar qué debe hacerse con ciertos bienes, decisiones de salud y quién será el tutor legal de sus hijos.

Fideicomisos Autoadministrados

Establecer un fideicomiso autoadministrado (conocido a veces como “fideicomiso de deportación”) es un proceso un poco más complejo. Este tipo de fideicomiso funciona de manera similar a un fideicomiso de protección de activos, en el que el otorgante y el beneficiario son la misma persona.

El fideicomiso le permite al otorgante incluir detalles sobre la tutela de sus hijos, establecer el pago de deudas y determinar qué debe ocurrir con los bienes que no estén incluidos en el fideicomiso. Además, se puede configurar para que el beneficiario reciba pagos discrecionales aprobados por el fiduciario mientras el otorgante viva en los Estados Unidos.

Este tipo de fideicomiso protege bienes raíces, cuentas bancarias, negocios y propiedades personales, lo que dificulta — o incluso imposibilita — que las autoridades congelen o confisquen esos activos si el otorgante se ve obligado a salir repentinamente del país.

Antes de crear un fideicomiso autoadministrado, ten en cuenta estos tres puntos clave:

  • El otorgante debe solicitar primero un Número de Identificación de Contribuyente Internacional (ITIN) ante el IRS. Esto le permite al inmigrante indocumentado abrir una cuenta bancaria necesaria para establecer el fideicomiso.
  • Solo algunos estados permiten los fideicomisos autoadministrados. California y Arizona no los reconocen, aunque California tampoco los prohíbe directamente. Simplemente es mucho más difícil acceder a los beneficios que este tipo de fideicomiso puede ofrecer.
  • La planificación anticipada es fundamental. La mayoría de los estados aplican un plazo de protección al fideicomiso, lo que significa que debe estar establecido por un tiempo determinado antes de que sus beneficios entren en plena vigencia. No esperes a configurarlo cuando la deportación sea inminente, ya que podría no haber tiempo suficiente para poner todos los asuntos en orden.

Para obtener más información sobre estas u otras opciones de planificación patrimonial disponibles para inmigrantes indocumentados, o para saber cómo pueden afectarte los asuntos fiscales, consulta con un abogado de inmigración calificado.