
Cuidar a un adulto mayor, especialmente uno con necesidades de atención extensas, puede ser agotador y estresante. Por eso, muchas personas optan por colocar a sus padres o abuelos en hogares de ancianos donde puedan recibir atención profesional.
Pero, ¿qué pasa cuando descubres que el hogar de ancianos que elegiste comienza a descuidar a tus seres queridos?
¿Qué es la negligencia en hogares de ancianos?
La negligencia en hogares de ancianos es una forma de abuso hacia las personas mayores que viven en estos establecimientos. Cuando ocurre, los residentes sufren por una atención deficiente, ignorancia, descuido o maltrato. Esto puede incluir no tratar heridas ni llamar a un médico cuando es necesario, olvidar bañar regularmente a alguien o cambiar las sábanas, privar a alguien de comida y agua, o administrar los medicamentos equivocados.
Este tipo de abuso ocurre con más frecuencia de lo que imaginas. El Centro Nacional sobre el Abuso de Personas Mayores (NCEA) reporta que aproximadamente el 95% de los residentes de hogares de ancianos han sufrido negligencia o han sido testigos de ella. Según la Organización Mundial de la Salud, el 12% de los empleados ha admitido haber descuidado a los residentes. Además, el Departamento de Justicia de EE. UU. reporta que por cada caso de negligencia que se denuncia, 57 casos quedan sin reportar.
¿Qué causa la negligencia en hogares de ancianos?
La razón principal de la negligencia es la falta de personal. Esto provoca que los empleados se sientan abrumados, con altos niveles de estrés, errores evitables y agotamiento laboral. Otra causa es la capacitación inadecuada o procesos de contratación deficientes, lo que ocurre cuando un hogar de ancianos se apresura a cubrir puestos sin realizar verificaciones de antecedentes ni revisiones de certificación adecuadas.
¿Cómo sé si está ocurriendo negligencia?
- Desnutrición o deshidratación (que provoca pérdida de peso o cabello, irritabilidad o piel reseca).
- Problemas de salud sin tratar, como úlceras por presión, infecciones y huesos rotos.
- Apariencia descuidada, ropa sucia y otros problemas de higiene.
- Aislamiento, depresión o ansiedad.
- Pérdida de movilidad.
- Plagas, moho u otras señales de un lugar en mal estado.
- Salir sin supervisión de las instalaciones.
¿Qué puedo hacer para prevenir la negligencia en hogares de ancianos?
Ante todo, denuncia la negligencia a las autoridades de inmediato. No hacerlo puede llevar a otras formas de abuso hacia personas mayores, discapacidades permanentes e incluso la muerte. En muchos estados, esperar demasiado también puede impedirte buscar justicia legal debido a los plazos de prescripción.
Algunas autoridades a las que puedes acudir incluyen:
- Policía – Puede retirar a los residentes y llevar a cabo investigaciones sobre supuestos casos de negligencia.
- Servicios de Protección para Adultos (APS) – Puede realizar visitas de bienestar e investigar denuncias de negligencia que no sean urgentes.
- Defensor del Cuidado a Largo Plazo – Puede atender tus preocupaciones e investigar señales de negligencia en tu nombre.
Por último, comunícate con un abogado especializado en abuso en hogares de ancianos, quien te ayudará a obtener una compensación por tratamientos médicos y terapias relacionados con la negligencia.
Otras acciones que puedes tomar para prevenir la negligencia incluyen realizar llamadas y visitas frecuentes al hogar de ancianos, estar atento a las señales de descuido y documentar todo, sin importar cuán pequeño o insignificante parezca. Lo más importante: siempre cree a tu ser querido cuando hable sobre negligencia. El hecho de que un hogar de ancianos parezca bueno en el papel no significa que lo sea, ni que no pueda deteriorarse en el futuro.


