
Los medios de comunicación siempre han enfocado su atención en la familia real británica, literalmente desde el nacimiento (¡hola, Archie Harrison Mountbatten-Windsor!) hasta la muerte (¿quién no recuerda el trágico accidente automovilístico de la princesa Diana?). Es tan fascinante que cada vez que ocurre algo importante o insignificante, el mundo queda completamente absorto.
Esto nunca ha sido más cierto que durante las últimas semanas en lo que respecta al príncipe Harry y Meghan Markle. A medida que la célebre pareja reveló una gran cantidad de detalles tras bambalinas durante su esperada entrevista con Oprah, el escrutinio de los medios —y del público— se disparó sin control.
Racismo en la familia real
La animosidad surgió después de que Meghan Markle acusara a la familia real de racismo. Señaló que “estaban diciendo que no querían que [Archie] fuera príncipe o princesa, sin saber cuál sería el género, lo cual sería diferente al protocolo… Dijeron que querían cambiar la convención para Archie”. Luego añadió que hubo “preocupaciones y conversaciones sobre qué tan oscura podría ser la piel [del bebé] cuando naciera”.
La familia real se ha pronunciado para desmentir esta acusación. “No somos en absoluto una familia racista”, declaró el príncipe William. La reina añadió: “Si bien algunos recuerdos pueden variar, se toman muy en serio y serán abordados por la familia en privado”.
La relación del príncipe Harry con la familia real
Al parecer, la relación del príncipe Harry con su padre y su hermano también se ha deteriorado. Esto podría derivarse de la decisión de Harry y Meghan de abandonar permanentemente sus roles como miembros activos de la realeza para dedicarse a sus propios proyectos empresariales privados.
El estado emocional de Meghan como miembro de la realeza
En uno de los momentos más impactantes, Meghan reveló que contempló el suicidio mientras vivía como miembro de la realeza. Ante la avalancha de ataques de odio en su contra y contra Harry en las redes sociales cuando se reveló por primera vez que la pareja salía oficialmente, esto está lejos de ser inverosímil, aunque algunas figuras mediáticas podrían estar en desacuerdo.
El presentador de televisión británico Piers Morgan atacó a Meghan en los días posteriores a la entrevista al admitir que no creía ni una sola palabra de lo que ella había dicho durante toda la entrevista. Poco después de sus comentarios, Morgan abandonó su cargo como presentador al negarse a disculparse por sus opiniones.
Una nota más alegre
¡El príncipe Harry y Meghan Markle esperan una niña este verano!
Independientemente de si alguien mintió o si cada parte tiene una versión de los hechos que pudo haber sido exagerada, Harry y Meghan tienen mucho que esperar en el futuro, incluyendo, entre otras cosas, un acuerdo de producción con Netflix.
En cuanto a la familia real británica, la reina, aunque decepcionada por el hecho de que la pareja haya renunciado a su lugar dentro de la familia, insiste en que siguen siendo amados y bienvenidos como miembros de la familia real.
¿Fueron Harry y Meghan demasiado lejos en la entrevista con Oprah? Difícil saberlo. Cuando se vive bajo un foco tan constante e implacable, hay una línea muy delgada que caminar. Lo que sí sabemos con certeza es que esta no será la última vez que escuchemos del Duque y la Duquesa de Sussex.


