Feb 27, 2018
Two business professionals shaking hands in front of buildings connected by a bridge

Aunque en diciembre de 2017 se anunció que Disney adquirió 20th Century Fox en un megaacuerdo de 52,400 millones de dólares, aún es demasiado pronto para saber qué pasará con franquicias como X-Men o Los Simpson. Primero, el acuerdo debe pasar por una revisión regulatoria para verificar que la venta sea legal y no viole leyes antimonopolio ni de comunicaciones, un proceso que puede tardar hasta dieciocho meses.

Este tipo de proceso regulatorio es normal para las grandes corporaciones. Pero, ¿qué pasa con las empresas más pequeñas que quieren vender, fusionarse o adquirir un negocio? En estos casos, las fusiones y adquisiciones (M&A) generalmente están reguladas por leyes federales y estatales, lo que hace el proceso más sencillo y directo. Aun así, hay muchos aspectos que todo dueño de negocio debe tomar en cuenta antes de fusionarse o adquirir otra empresa.

La diferencia entre una fusión y una adquisición es pequeña, pero importante. Una fusión, también conocida como consolidación, ocurre cuando dos empresas combinan sus activos en una nueva compañía, y ambas empresas originales dejan de existir. Una adquisición, en cambio, ocurre cuando una empresa compra los activos de otra y los incorpora como propios.

Las fusiones y adquisiciones no son baratas. El proceso de M&A requiere mucho tiempo y paciencia, y puede traer consigo una serie de problemas inesperados. Antes de comenzar, define claramente el motivo de la fusión: ¿quieres expandir tu empresa?, ¿mejorar tus ingresos?, ¿obtener una patente? Tener claro lo que buscas y cómo lograrlo facilitará la transición una vez que se finalice la fusión.

El proceso de M&A implica una gran cantidad de documentación. Entre los documentos que puedes necesitar están: Acuerdos de Confidencialidad, Memorandos de Información Confidencial, Cartas de Intención, Acuerdos de Exclusividad, Registros HSR, Consentimientos de Terceros, Contratos de Compraventa, Registros ante la SEC y Acuerdos de Servicios de Transición, entre otros. Realiza una debida diligencia rigurosa para asegurarte de que se cumplan las leyes federales y estatales, y de que toda la documentación se presente en los tiempos correctos.

No todas las culturas empresariales son compatibles. Los empleados pueden reaccionar negativamente si las políticas de la empresa cambian de un día para otro de forma drástica. Dedica tiempo a conocer y construir relaciones con quienes se unirán a tu equipo, y analiza cómo opera cada empresa para confirmar que son una buena combinación. Además, conviene tener una estrategia de salida con condiciones claras que permitan cancelar la transacción si el proceso se complica.

Sobre todo, busca asesoría legal con un abogado con experiencia en transacciones de M&A antes de negociar o firmar cualquier documento, especialmente una Carta de Intención. Según cómo estén redactados, los términos de estos documentos pueden proteger o perjudicar a tu empresa. Nunca te arriesgues a firmar algo que comprometa tu negocio, tu propiedad intelectual o el valor de tus activos. Contar con un abogado de confianza a tu lado garantiza que todas las partes alcancen sus objetivos.