Jan 14, 2021
Mano sosteniendo un corazón de papel roto frente a la luz del sol, simbolizando una separación amistosa o un “desacoplamiento consciente” en una relación.

Hace unos años, Gwyneth Paltrow popularizó el término “Conscious Uncoupling” (separación consciente) con su divorcio del entonces esposo Chris Martin. Sin embargo, muchas personas seguían confundidas. ¿Era un divorcio? ¿Una separación? ¿Algo intermedio? Sin importar su definición, el mundo entero comenzó a familiarizarse con la idea de que la separación consciente podría cambiar la manera en que muchos perciben el divorcio.

Ahora, otro matrimonio de alto perfil parece estar en sus últimas etapas. Aunque el proceso de divorcio aún no ha comenzado formalmente, múltiples medios han reportado que el matrimonio de siete años entre Kim Kardashian y Kanye West ha llegado oficialmente a su fin. De ser así, el divorcio no será sencillo, especialmente considerando la enorme cantidad de dinero y bienes que deberán dividirse entre estas dos celebridades. Lo que podría facilitarles el proceso —a ellos y a sus cuatro hijos— sería considerar seriamente el conscious uncoupling.

¿Qué es el Conscious Uncoupling?

La idea del conscious uncoupling existe desde 2009, cuando Katherine Woodward Thomas enseñó esta alternativa al divorcio a estudiantes de todo el mundo. El concepto se basa en garantizar que la separación de una pareja se lleve a cabo de manera amistosa y respetuosa, teniendo siempre en cuenta las necesidades de los hijos, y promoviendo la autorreflexión para entender que los errores son simplemente una guía para identificar obstáculos negativos y construir un futuro mejor para ambas partes.

El divorcio de Kim y Kanye

Según múltiples fuentes del mundo del entretenimiento, en diciembre se tomó la decisión de que el divorcio era el camino correcto, luego de que la pareja pasara un tiempo en terapia de pareja. Aunque nada oficial se ha iniciado aún, Kim ha consultado el asunto con Laura Wasser, quien también estuvo a cargo de su último divorcio.

Personas cercanas a la pareja han señalado que Kim ha “madurado mucho este último año” y que busca enfocarse en aprobar el examen de la barra de abogados y continuar con su campaña de reforma penitenciaria. Por su parte, la salud mental de Kanye parece estar deteriorándose, evidenciado por su fallida candidatura presidencial y la sorprendente e impactante confesión pública de que la pareja consideró interrumpir su primer embarazo. Se reporta que tanto Kim como Kanye están “hartos” el uno del otro, y Kim no ha sido vista con su anillo de bodas desde noviembre.

El Conscious Uncoupling es el mejor camino a seguir

Si Kanye y Kim van en serio y el divorcio es inminente, lo más conveniente para ambos sería seguir el camino del conscious uncoupling. Si los dos deciden llevar el divorcio de manera amistosa, le ahorrarían a sus hijos mucho sufrimiento, tanto en su vida cotidiana como en lo que respecta a la atención mediática.

Uno de los principales activos que podría estar en disputa es la residencia familiar en Calabasas. Es el único hogar que los hijos de la pareja han conocido, por lo que sacarlos de ese entorno ahora podría no ser lo más beneficioso para ellos. Y no hay nada que atraiga más a la prensa que una ruptura tormentosa.

Al optar por el conscious uncoupling, la pareja le demostraría a todos aquellos que esperan con ansias el escándalo que, a pesar de su turbulenta relación, se respetan mutuamente, se desean lo mejor en salud, y seguirán siendo amigos en el futuro previsible.

¡No olvides celebrar el Día Nacional del Conscious Uncoupling el 21 de enero!