
Planificar con anticipación el manejo de los bienes tras el fallecimiento es fundamental para evitar procesos sucesorios que suelen ser lentos y costosos. Sin embargo, la redacción de un testamento o fideicomiso puede estar fácilmente sujeta a influencias indebidas, y en muchos casos, el cliente ni siquiera es consciente de que está siendo manipulado. Cuando comienza la elaboración de un plan patrimonial, un abogado especializado en la materia y con ética profesional siempre estará atento a las señales de alerta que podrían impedir que una persona firme el documento libremente, que van en contra de sus propios intereses, o que podrían dar lugar a procesos sucesorios costosos o viciados por manipulación.
1. Deterioro médico o cognitivo
Un requisito fundamental para firmar cualquier documento legal es hacerlo en pleno uso de las facultades mentales. Si después del fallecimiento de una persona se descubre que no se encontraba en plenas capacidades al momento de firmar el documento, esto podría derivar en costosos litigios. Al momento de redactar un testamento, siempre se debe verificar que la persona no tenga ningún tipo de deterioro mental ni esté bajo atención en una institución de salud mental.
2. Cambios inusuales
Una vez que el plan patrimonial ha sido finalizado, modificaciones importantes o fuera de lo común pueden ser indicios de que el firmante está siendo manipulado para realizarlas. Algunos cambios que podrían levantar sospechas incluyen desheredar a un familiar, agregar a alguien de manera repentina o transferir activos significativos de una persona a otra sin una razón aparente.
3. Quién concertó la cita y quién está tomando las decisiones
Siempre es lo más conveniente para la persona que elabora el testamento que esta quiera hacerlo de manera voluntaria y por iniciativa propia. Si un familiar, amigo, intermediario o enfermero programa la cita y toma todas las decisiones en nombre del firmante, es probable que esas decisiones no reflejen la verdadera voluntad de la persona.
4. La elaboración y firma se están realizando de manera apresurada
La creación de un plan patrimonial no debería ser un asunto urgente. Existen muchos aspectos importantes que podrían pasarse por alto si el testamento o fideicomiso se tramita apresuradamente. Los familiares o amigos que muestran excesivo interés en que el testamento sea firmado cuanto antes, que evitan responder preguntas para agilizar el proceso, o que intentan presionar de cualquier manera, no están actuando en el mejor interés del firmante.
5. Se promueve la inclusión de bienes en copropiedad
Intentar incluir en un testamento o fideicomiso bienes que son de propiedad compartida no hará más que generar graves complicaciones durante el proceso sucesorio. Quien presione para incluir bienes en copropiedad, como una vivienda, un vehículo, una cuenta bancaria o incluso deudas, puede estar buscando provocar un conflicto que desemboque en un proceso sucesorio largo, desgastante y costoso.
Por sí sola, ninguna de las señales de alerta mencionadas es suficiente para que un abogado ético se niegue a redactar un testamento. Sin embargo, si se presentan varios de estos factores al mismo tiempo, es necesario analizar las motivaciones detrás del plan patrimonial para determinar la capacidad del cliente de elaborar y firmar el documento, y garantizar que el plan no esté siendo creado bajo influencia indebida.


