Sep 26, 2023
la inflación te afecta, el dólar pierde valor

La inflación. Sí, todos la sentimos. Desde la gasolinera hasta el supermercado, a donde vayamos y en todo lo que paguemos, el aumento de precios nos golpea una y otra vez como un bravucón de escuela. No todas las industrias se ven afectadas de la misma manera, pero todas sienten el peso de la inflación en el flujo de caja, las cadenas de suministro, la rentabilidad y, sobre todo, el poder adquisitivo.

¿Pero cuánto nos afecta realmente la inflación?

La inflación —es decir, la tasa a la que los precios aumentan con el tiempo en relación con la cantidad de dinero en circulación— afecta a cada persona de forma distinta según la industria y sus hábitos de consumo. En términos simples: si ayer un dólar te alcanzaba para comprar un dólar en bienes y servicios, hoy solo te alcanza para noventa centavos.

Entonces, ¿qué pasa cuando la tasa de inflación sube?

Las empresas aumentan precios o reducen sus productos

Las empresas necesitan generar ganancias para sobrevivir. Cuando suben los costos de materias primas, las tarifas de importación y exportación, y los gastos operativos, los negocios deben compensar esos costos para mantener su rentabilidad. Una forma de hacerlo es trasladarlos a nosotros (esto también se conoce como inflación de costos). Por eso vemos cómo los precios suben, ya sea directamente a través del precio final o indirectamente al reducir la cantidad del producto que venden.

Las empresas reducen personal o cierran

Otra manera en que los negocios mantienen sus ganancias es eliminar productos de baja venta o reducir su plantilla laboral. Cuando la inflación comienza a subir, los trabajadores pueden ver un aumento en sus salarios. Sin embargo, si la inflación sigue en aumento, pagar a los empleados se convierte en una carga, lo que lleva a la reducción de horas y despidos. Cuando los precios se disparan y las ganancias desaparecen, no queda más opción que cerrar las puertas.

Las tasas de interés suben

La principal herramienta para combatir la inflación es el aumento de las tasas de interés, porque encarece el costo de pedir dinero prestado. Aunque esto ayuda a reducir el valor de las deudas antiguas, tendemos a usar menos el crédito y a evitar compras grandes cuando las tasas de interés son muy altas. Esto lleva a —

Comprar menos bienes y servicios

Todos priorizamos nuestras necesidades básicas sobre lo que simplemente queremos. A medida que nuestro poder adquisitivo disminuye, comprar un auto nuevo, cambiar el sofá o gastar lo mismo en regalos navideños puede no ser una opción. También buscamos más ofertas y compramos en menores cantidades para llegar a fin de mes.

Elegimos hacerlo nosotros mismos

Los servicios no esenciales, como contratar a alguien para limpiar la casa o pagar a un abogado, los dejamos de lado para hacerlos nosotros mismos. En la mayoría de los casos, ese gasto extra simplemente no es necesario.

El comportamiento general cambia

Al final, cuando la tasa de inflación sube, todos cambiamos nuestros hábitos y comportamientos. Aunque la lealtad a las marcas importa, la mayoría prefiere gastar $50 en comida para tres días que en una sola cena en un restaurante; los negocios prefieren diversificar a sus proveedores en lugar de depender de uno solo; y reorganizar prioridades y procesos se convierte en una necesidad urgente.