Hace apenas un mes perdimos a dos celebridades icónicas que también eran familia. La actriz, escritora y filántropa Carrie Fisher (conocida mundialmente por su papel de la Princesa Leia en Star Wars) falleció el 27 de diciembre de 2016 tras sufrir un infarto masivo. Al día siguiente, su madre, la actriz Debbie Reynolds, también partió de este mundo después de sufrir un derrame cerebral severo. Tanto Fisher como Reynolds tuvieron carreras largas y prolíficas, y tanto la industria como el público las extrañarán profundamente. Y aunque sus muertes siguen frescas en la memoria de todos, lo último en lo que piensa la gente es en el Código de Sucesiones de California, que ya puede tener requisitos que deben atenderse.
Tendemos a ver a las celebridades como Fisher y Reynolds como personas que llevan una vida perfecta, pero solo sus amigos y familiares saben lo que ocurre detrás del telón. Lo que los fanáticos más devotos no suelen ver cuando fallece una celebridad querida es el dolor que sienten quienes se quedan atrás y los problemas que pueden surgir en sus vidas personales si el fallecido no dejó sus asuntos en orden. No importa si eres una celebridad o un empleado de tienda; cuando alguien muere, no solo deja un legado. Cada familia debe organizar un funeral y gestionar los bienes del difunto.
Para la mayoría de nosotros, esto significa pasar por un proceso simplificado de sucesión, que permite distribuir los bienes del fallecido de manera mucho más sencilla. Sin embargo, para quienes tienen bienes que superan los $150,000 dólares o para quienes son dueños de bienes raíces, este proceso puede volverse mucho más complicado, especialmente si no existe un testamento o fideicomiso, si hay asuntos de seguros pendientes, problemas de bienes gananciales o conflictos familiares. Intentar manejar todo esto solo puede convertirse en un proceso largo y agotador en una situación que ya es muy emotiva. Siempre es mejor, como mínimo, consultar a un abogado cuando debas enfrentar un proceso de sucesión para actuar con anticipación. Esto te ayudará a reducir los problemas que puedan surgir y a simplificar el proceso, permitiendo que los familiares y amigos puedan llorar y recordar a sus seres queridos en paz.


