Feb 28, 2017

Afrontar la muerte de un ser querido puede ser un momento muy doloroso para cualquier persona. En un mundo ideal, podrías tomarte el tiempo necesario para llorar tu pérdida en paz. Lamentablemente, no vivimos en un mundo ideal; cuando fallece un ser querido, existe una serie de asuntos personales y legales que deben atenderse de manera oportuna. A continuación, presentamos los pasos más importantes que deberás seguir en las semanas posteriores al fallecimiento de un ser querido.

1. Reportar el fallecimiento y solicitar múltiples copias certificadas del acta de defunción

No podrás avanzar en ningún otro trámite hasta obtener el acta de defunción. Varias de las instituciones que deberás contactar solicitarán una copia para sus registros. También es importante obtener una carta testamentaria, que informa a las instituciones gubernamentales y financieras que has sido designado/a para gestionar los asuntos del fallecido.

2. Organizar los servicios funerarios (o de cremación) y redactar un obituario

Antes de hablar con un director de funeraria, averigua si tu ser querido contaba con arreglos funerarios prepagados, especialmente si fue veterano/a de guerra. A partir de ahí, deberás decidir qué tipo de servicio se llevará a cabo, cómo se preparará el cuerpo, y contactar personalmente a amigos y familiares. Es recomendable designar a ciertas personas para que informen a grupos más amplios, con el fin de minimizar el desgaste emocional. Redactar un obituario o aviso de defunción también te permitirá difundir la noticia a mayor escala; sin embargo, ten en cuenta que revelar demasiada información personal en un obituario o en redes sociales puede dar lugar a intentos maliciosos de robo de identidad del fallecido.

3. Iniciar el proceso de sucesión

El proceso de sucesión comienza verificando si tu ser querido dejó un testamento o fideicomiso. Tras presentar el testamento ante la oficina municipal o del condado, se fijará una fecha judicial para designar a un albacea que se encargue de todos los asuntos del fallecido. Si no existe testamento, este proceso puede complicarse considerablemente. También es recomendable abrir una cuenta bancaria separada para administrar los bienes del fallecido hasta que el proceso concluya.

4. Contactar a las instituciones relacionadas con los bienes del fallecido

Existe una gran cantidad de instituciones a las que deberás contactar para cerrar cuentas personales, cancelar membresías y poner fin a pagos mensuales. Entre ellas pueden encontrarse: contadores, bancos, aseguradoras de vida, agencias de pensiones, empresas de servicios públicos, instituciones hipotecarias, compañías de tarjetas de crédito, prestamistas, acreedores, sindicatos, asuntos de veteranos, la oficina del seguro social y la oficina de correos. También deberás informarte sobre los trámites legales que exige tu estado o país.

Ante todo, sentirse abrumado/a puede llevar fácilmente a cometer errores y generar problemas de responsabilidad legal, por lo que siempre es recomendable consultar a un abogado especializado en testamentos, fideicomisos y sucesiones, aunque sea solo para una consulta inicial. Un profesional podrá ahorrarte tiempo y dinero, además de orientarte y acompañarte en este difícil proceso.